Leí hace poco un artículo que hablaba acerca de la inutilidad del sacrificio y como que me gustó la idea. Trato con muchas personas con cargas que no son las suyas, de hecho existe el término «depresión por sobrecarga», pero nos enseñaron que el sacrificio es bueno, que hay que pensar en los demás, …
y lo que observo es que muchas veces preferimos ocuparnos de los demás para posponer nuestros asuntos, curar el sufrimiento ajeno para no enfrentarnos al nuestro, cuidar a los demás para expiar culpas (que otros nos han dicho que tenemos) y yo siento que el amor bien entendido empieza con uno mismo, que la generosidad debe empezar por uno aunque el resto piense que es egoísmo. No puede haber amor a los demás y descuidarnos a nosotros mismos, el amor no es un sentimiento dirigible, es una actitud, si siento amor por el otro y no por mí, simplemente no es amor, podrá ser otro sentimiento pero no es amor. El amor es una actitud generalizada, por todo, por los demás, por los animales y por mí como parte de un todo, ni más ni menos.



Creo que si se llama sacrificio es inútil, lo que se hace por los demás si sale del corazón no es sacrificio, no pesa, no molesta. Por mucho que el sacrificio esté bien visto social y culturalmente, siento que es una forma más de alienación, ocúpate de los demás y no de ti y así podré yo manejar más fácilmente a esta red de personas que no se miran ni están conectadas con sus necesidades. 

Lo que se hace con sacrificio llevará a la persona a sentirse presionada o al rencor o al enojo o a la simple molestia. El sacrificio es un alimento estupendo para nuestro ego, nos podemos sacrificar por nuestro hijos, por nuestros padres, por la comunidad religiosa, por los enfermos, …pero si es sacrifico tiene un interés de instrumentalización, lo hago para sentirme bien, lo hago porque es lo que debo, lo hago para que me lo paguen, lo hago para no sentirme solo, el novio que deja de hacer sus cosas y luego exigirá que el otro haga lo mismo, la madre que no tuvo vida y luego no soltará a sus hijos por miedo a enfrentarse a su vacío, … o simplemente ocuparnos de personas que no nos han pedido nuestra ayuda para generar una deuda, un vínculo. Sería bueno que la próxima vez que vayamos a sacrificarnos por alguien, nos preguntemos primero si ese alguien nos lo ha pedido y luego desde dónde nace la necesidad de sacrificarnos. La actitud de mártir no lleva hacia dónde muchos creen, lleva a… la actitud de mártir, a sentimientos de mártir, a victimizarse y entrar en una dinámica de sufrimiento y autocompasión. 

…y con eso me levanté hoy, fíjese usté

One Response

  1. Totalmente de acuerdo. Que el sacrificio esté bien considerado social y culturalmente es una herencia religiosa, evidentemente cristiana, con mucho prestigio. Como expresas en tu artículo, tiende a considerarse que lo contrario del sacrificio tiene que ver con el egoísmo y el individualismo, conceptos deformados intencionadamente por esa misma tradición judeo-cristiana. Me gusta mucho esta frase: "si es sacrificio, tiene un interés de instrumentalización". Saludos.

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